“No lo estoy manipulando”: Imelda Garza rompe el silencio, se graba con su hijo y le responde de frente a Maribel Guardia

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El drama familiar entre Maribel Guardia e Imelda Garza Tuñón volvió a encender los focos rojos del espectáculo, y esta vez no fue por un rumor de pasillo, sino por un video directo, sin filtros y con el protagonista más inesperado: José Julián. Tras semanas de declaraciones cruzadas, la viuda de Julián Figueroa decidió contestar públicamente a las acusaciones de su exsuegra y apareció en redes acompañada de su hijo para desmentir que lo esté “ponchando” en contra de su abuela.

Todo estalló después de que Maribel revelara en entrevistas que lleva cerca de 11 meses sin ver al menor y asegurara haber recibido audios donde el niño supuestamente la llama “cruel”. Con la voz quebrada, dejó entrever que alguien podría estar influyendo en su nieto. Las declaraciones prendieron la mecha: redes divididas, teorías volando y la palabra “manipulación” instalada en el centro del escándalo. Sin embargo, esos audios nunca se hicieron públicos.

Imelda no tardó en responder. En su video, pidió respeto y recordó que las dos comparten el mismo duelo: Maribel perdió a un hijo y ella a un esposo. Pero también fue contundente: negó rotundamente hablar mal de la actriz frente a José Julián y le pidió que deje de “engañar a la gente”. Según explicó, su crianza se basa en el perdón, no en el rencor.

El momento más fuerte llegó cuando el propio niño tomó la palabra. Frente a cámara, contó que su molestia no nació por comentarios de su mamá, sino por una experiencia personal: relató que pasó más de un mes separado de Imelda y que durante ese tiempo no pudo comunicarse con ella ni ver fotos suyas. Esa distancia, dijo, le provocó tristeza y enojo. Con esto, Imelda buscó demostrar que el rechazo no fue sembrado, sino vivido.

El pleito ocurre además en medio de un antecedente legal clave: desde mayo de 2025, Imelda tiene la custodia total del menor. Con ese fallo a su favor, insiste en que solo quiere estabilidad para su hijo, aunque el conflicto con Maribel siga ventilándose en público. Mientras tanto, el espectáculo observa, opina y especula, pero en el centro de todo queda un niño atrapado entre versiones, cámaras y un duelo que la familia aún no termina de sanar.