Lo que pintaba como uno de los combates más virales del año terminó convertido en novela de declaraciones cruzadas. La noche del miércoles, Samadhi Zendejas sorprendió a sus seguidores con un comunicado donde anunciaba que ya no pelearía en el evento Supernova Génesis, argumentando que “no se alinearon los detalles necesarios” para concretar su participación. El mensaje sonó diplomático, pero dejó más preguntas que respuestas… y el internet, claro, hizo lo suyo.
Horas después, Alana Flores prendió la cámara y soltó su versión sin guantes. Según la streamer, el verdadero nudo del pleito sería el peso pactado. Asegura que ella aceptó bajar hasta 54 kilos, mientras que la actriz se habría mantenido firme en 56. Incluso propuso un punto medio de 55, pero no obtuvo luz verde. Entre disculpas al público y tono desafiante, lanzó el dardo: dice que nunca se ha bajado del ring y que no piensa empezar ahora.
La historia se puso más picosa cuando Alana reveló que Zendejas le pidió poner en juego sus cinturones, símbolos de sus logros personales. “Quiere mis trofeos, pero no quiere bajar un kilo”, dejó caer, retándola públicamente a cumplir el duelo que, según ella, la propia actriz propuso. Traducido al idioma del espectáculo: orgullo, egos y báscula peleándose por el protagonismo.
Por su parte, la organización del evento respaldó la versión de Flores y señaló que llevan días sin respuesta del equipo de Samadhi. Aun así, aseguran que intentan reactivar la negociación para salvar el combate. Mientras tanto, el ring está vacío, pero el combate mediático ya tiene ganador: el chisme, que anda más fuerte que cualquier uppercut.














