La cuenta regresiva ya empezó y la Ciudad de México decidió no jugar bajito: a 100 días del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el Centro Histórico se transformará en una fiesta permanente donde el futbol se mezcla con conciertos, multitudes y noches que prometen volverse virales. El plan suena a romería mundialista: pantallas gigantes, shows en vivo y miles de fans tomando la plaza como si fuera una final adelantada.
El llamado “Templo del Futbol” aterriza en el Zócalo de la Ciudad de México con un FIFA Fan Festival gratuito —con registro previo— y capacidad para 60 mil personas por jornada. La joya de la corona será una megapantalla LED de 510 metros cuadrados, la más grande entre las sedes de los tres países anfitriones, acompañada por audio de alto calibre, transmisión de todos los partidos y un desfile constante de activaciones, experiencias y música para que nadie se vaya a casa antes del último silbatazo. La primera oleada arranca del 11 al 19 de junio, pero la vibra se mantendrá durante todo el torneo.

Y como en México la fiesta empieza antes, la calentada se muda al Auditorio Nacional con el concepto “México Vibra”: dos noches de conciertos previas al Mundial que parecen playlist de karaoke familiar con esteroides. El 9 de junio encabeza Alejandro Fernández, arropado por Mijares, Lucero, Emmanuel, Carla Morrison, Banda El Recodo, Timbiriche y la Orquesta Sinfónica de Minería. Al día siguiente toma la batuta Carín León, con la misma alineación. Boletos y detalles se revelarán pronto, pero la advertencia está hecha: será de esos eventos donde o llegas temprano o te lo cuentan.
Entre goles, nostalgia musical y mareas humanas, la capital apunta a convertirse en el verdadero estadio alterno del Mundial.
















