Lo que debía ser una simple parada promocional terminó convertido en un espectáculo cultural que nadie vio venir. Anne Hathaway y Meryl Streep eligieron la Ciudad de México como punto de arranque para la gira mundial de El diablo viste a la moda 2, y en lugar de limitarse a entrevistas y alfombras, decidieron sumergirse de lleno en el sabor local… con resultados virales.
El momento que rompió internet llegó cuando Hathaway, sin pensarlo demasiado, se dejó llevar por la cumbia y comenzó a bailar al ritmo de “Cómo te voy a olvidar”, el clásico de Los Ángeles Azules. Con una actitud relajada y sonrisa cómplice, la actriz convirtió un evento formal en una escena memorable, mientras Streep, desde atrás, la animaba entre aplausos, regalando una postal que ya le dio la vuelta al mundo.
Pero la visita no se quedó en el baile. Las actrices también recorrieron espacios clave del arte mexicano como el Museo Frida Kahlo y el Museo Anahuacalli, donde Hathaway expresó su admiración por Frida Kahlo, destacando su fuerza y legado. La conexión con el país se reforzó con gestos espontáneos, como el momento en que recibió un sombrero de un guardia para cubrirse del sol y respondió con un beso, detalle que desató comentarios positivos y titulares.
La moda tampoco quedó fuera del guion. Ambas estrellas participaron en actividades de la Fashion Week México, acercándose a diseñadores nacionales y reforzando el vínculo entre la película y la identidad cultural del país. El impacto fue tal que incluso Claudia Sheinbaum retomó el tema en su conferencia matutina, evidenciando que esta visita no solo fue entretenimiento, sino un momento que puso a México en el radar global.















