Por Antonio Aguilar
Luego de la efervescencia política que dejaron los casos de la panista Maru Campos y el morenista Rubén Rocha, extrañamente surgieron temas que rápidamente desviaron la opinión pública: la repentina visita de Isabel Díaz Ayuso y la megabronca que se armó, siendo Aguascalientes uno de los protagonistas, la visita de la banda K-Pop BTS y su encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum, asuntos que apenas pasaban cuando Mario Delgado y los 32 titulares de educación se inventaron la telenovela de las vacaciones adelantadas.
Con esto, la opinión pública se hizo bolas y los temas de Chihuahua y Sinaloa pasaron a segundo, tercer o cuarto plano, mientras panistas y morenistas se regocijaban con el olvido de sus respectivas preocupaciones, peleándose por la presidenta madrileña, el show de la boyband coreana y la incertidumbre del fin del ciclo escolar.
Mientras tanto en Aguascalientes, las protestas por la falta de agua y las broncas en el Agropecuario quedaron eclipsadas por el espectáculo de Ayuso y Márquez, y los presuntos abusos policiacos, contra habitantes de la colonia España pasaron a otro plano cuando los reflectores se fueron contra Martha Elba Dávila, quien según la versión oficial de la banda facebookera, no quiso pagar unos tacos en el cierre de la feria, centrándose la crítica pública contra la indisciplinada magistrada del Tribunal de Disciplina Judicial.
Total que con este reborujo de tópicos, nos olvidamos de lo verdaderamente relevante: ¿Maru Campos traicionó a la patria y Rubén Rocha está hasta el cuello metido en el narco? ya lo veremos, dado que estos asuntos volvieron a ser tema, ya que Morena buscará el desafuero de la chihuahuense y la oposición luchará por eliminar el registro a Morena por postular narcopolíticos.
Esperemos que ya no aparezcan nuevas cortinas de humo y que como ciudadanos no nos olvidemos de lo verdaderamente importante. Feliz martes.















