Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– El rescate ambiental de La Pona avanza y próximamente podría entrar en una nueva etapa de protección integral, con más vigilancia, mayor presupuesto y la ampliación de su superficie como Área Natural Protegida, confirmo el titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable, Aldo Axel Rodríguez Benítez.
El funcionario capitalino explicó que actualmente ya se trabaja en los análisis técnicos y administrativos para fortalecer el plan de manejo del pulmón ecológico más importante de la capital, una vez que avance el proceso de adquisición y declaratoria ambiental de nuevas hectáreas.
Subrayando que: “La intención es cuidar y proteger mucho más La Pona”, tras lo cual Rodríguez Benítez detalló que, conforme crezca el área protegida, también aumentará el número de guardabosques y personal operativo encargado de la vigilancia y conservación del sitio.
Actualmente siete guardabosques, entre ellos tres biólogos, realizan labores de monitoreo y mantenimiento en las más de 114 hectáreas protegidas, aunque la meta será prácticamente duplicar el personal para cubrir vigilancia en turnos diurnos y nocturnos, destacando que La Pona cuenta con apoyo permanente de Seguridad Pública, Policía Montada, cuatrimotos y Protección Civil para atender incendios, intentos de quema y actos de vandalismo.
El secretario descartó cualquier posibilidad de instalar alumbrado público u obras que alteren el ecosistema, al señalar que la normativa ambiental impide modificaciones de ese tipo dentro de un área natural protegida; y sostuvo: “Cuando ya existe una declaratoria ambiental no se puede hacer absolutamente nada que afecte el entorno natural”.
Rodríguez Benítez también adelantó que universidades, especialistas y colegios de biólogos participarán en la actualización del plan de manejo ambiental para definir las acciones necesarias que permitan conservar la biodiversidad y la captación de agua que genera La Pona; para concluir, llamó a la ciudadanía a involucrarse en la protección del área natural y reportar cualquier actividad sospechosa, incendios o daños ambientales para evitar afectaciones al ecosistema.















