Piden eliminar castigos por decir “no” al matrimonio

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Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– Argumentando que ninguna persona debe enfrentar sanciones económicas por decidir no a contraer matrimonio, la diputada Nancy Gutiérrez Ruvalcaba, presentó una iniciativa para eliminar del Código Civil de Aguascalientes la figura de los esponsales.
En su intervención durante asuntos generales de la diputación permanente de este martes, la legisladora panista presentó la iniciativa que busca derogar del Código Civil de Aguascalientes la figura de los esponsales, al considerar que se trata de una disposición obsoleta que contradice el derecho de las personas a decidir libremente si desean casarse.
La representante popular panista explicó que los esponsales constituyen una promesa formal y por escrito de contraer matrimonio, detallando que la legislación vigente establece que nadie puede ser obligado a casarse, aunque también contempla que quien rompa el compromiso sin una causa considerada grave puede ser demandado para cubrir los gastos de la boda e incluso pagar una indemnización por el supuesto daño ocasionado a la reputación de la otra persona.
Y agregó: “Existe una contradicción en la ley. Por un lado se reconoce que nadie puede ser obligado a contraer matrimonio, pero por otro se establece una consecuencia económica para quien decide no hacerlo”.
Gutiérrez Ruvalcaba afirmó que estas disposiciones responden a una época en la que romper un compromiso matrimonial se consideraba una afectación al honor de las familias, particularmente a la reputación de las mujeres, una visión que, dijo, ya no corresponde a la realidad social ni a los principios de igualdad.
De ahí que su iniciativa propone eliminar por completo el capítulo referente a los esponsales, así como cualquier posibilidad de reclamar indemnizaciones derivadas del incumplimiento de una promesa de matrimonio, subrayando que el matrimonio debe ser resultado de una decisión libre, consciente y voluntaria, y no de la presión de enfrentar una demanda o una sanción económica.
Por cierto que entre los objetivos de la reforma destacó garantizar la libertad de decidir si una persona desea casarse, retirar una figura jurídica que prácticamente ha quedado en desuso, armonizar el Código Civil con los principios actuales de igualdad y fortalecer el respeto a la autonomía de las personas, toda vez que: “Nadie debe llegar al matrimonio por miedo a una demanda y nadie debe ser castigado económicamente por decidir que ya no desea continuar con un compromiso matrimonial”.