Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– La inteligencia artificial (IA) ya está cambiando la forma en que trabajan los contadores, al permitir agilizar procesos, reducir errores y optimizar tiempos; sin embargo, no sustituirá el conocimiento, la experiencia ni el criterio profesional, advirtieron integrantes del Colegio de Contadores Públicos de Aguascalientes, A.C.
Ello luego de hacer extensiva su convocatoria a participar del taller intensivo de cinco sábados en que participan contadores fiscalistas y especialistas en inteligencia artificial, con que el gremio busca capacitar a sus agremiados para integrar estas herramientas en tareas como la elaboración de papeles de trabajo, el análisis de información y los procesos de fiscalización.
En este contexto, Eric Hernández, contador público y miembro de la Comisión Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de Aguascalientes, A.C., subrayó que la inteligencia artificial debe entenderse únicamente como una herramienta de apoyo y no como un sustituto del profesional.
Subrayando que el objetivo es hacer más eficiente la llamada “talacha” contable, permitiendo a los profesionistas enfocarse en el análisis y la toma de decisiones, más que en tareas repetitivas; y confirmando que: “Es una herramienta que puede facilitar el trabajo, pero el contador es quien debe saber qué información necesita, qué obligaciones debe revisar y qué preguntas debe formular. La IA no interpreta la ley ni sustituye la experiencia”.
Lo anterior dado que a decir del especialista el verdadero valor del contador radica en su capacidad de análisis, interpretación normativa y detección de riesgos o estrategias que una herramienta tecnológica por sí sola no puede identificar.
Los especialistas coincidieron en que la inteligencia artificial puede ofrecer grandes beneficios en eficiencia y productividad, pero su uso correcto depende directamente del conocimiento del usuario.
Por ello, el Colegio de Contadores Públicos de Aguascalientes considera fundamental la capacitación continua, con el fin de que los profesionistas incorporen estas tecnologías sin perder de vista la responsabilidad, el juicio profesional y el cumplimiento normativo que exige la práctica contable.















