Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– Este miércoles la asociación “Salvemos La Pona” entregó un pliego petitorio a autoridades estatales y municipales para exigir mayor control sobre el derribo de árboles y macizos forestales en Aguascalientes, así como transparencia en permisos, dictámenes técnicos y medidas de compensación ambiental.
Así lo adelantó la representante del colectivo, Sofía González Ponce, ante medios de comunicación a quienes explicó que el documento plantea la creación de una comisión ciudadana que supervise las autorizaciones de derribo y los estudios técnicos que las sustentan, con el objetivo de que la sociedad pueda conocer y dar seguimiento a estas decisiones.
Se comentó que entre las principales propuestas se encuentra la creación de un registro público digital del arbolado urbano, con información sobre inventarios, solicitudes y autorizaciones de poda, trasplante y derribo, árboles removidos, reforestaciones y evidencia de la supervivencia de los ejemplares plantados como compensación.
El colectivo también pide hacer efectiva la figura de árbol patrimonial contemplada en la legislación municipal y garantizar que el derribo de ejemplares de gran antigüedad esté respaldado por criterios científicos.
Otro punto central es modificar el esquema de compensación ambiental para que no se limite a reponer árboles por número, por lo que la organización propone considerar edad, biomasa, captura de carbono y servicios ambientales perdidos, además de exigir mantenimiento y seguimiento de las reforestaciones hasta comprobar su supervivencia.
González Ponce advirtió que la preocupación no se limita al arbolado urbano, sino al derribo de macizos forestales para desarrollar zonas habitacionales, residenciales e industriales, ante lo que consideró una falta de información pública sobre permisos y resolutivos ambientales; de ahí que el pliego también propone revisar la Ley Municipal de Áreas Verdes y fortalecer los mecanismos de transparencia y participación ciudadana.
Vale precisar que el documento fue dirigido a autoridades ambientales estatales y municipales, y el colectivo analiza turnarlo también a órganos internos de control; subrayando “Salvemos La Pona” que se busca que la entrega del documento se traduzca en mayores controles, información pública y participación ciudadana antes de autorizar nuevos derribos, al considerar que los macizos forestales consolidados cumplen funciones ambientales que no pueden sustituirse de manera inmediata mediante simples campañas de reforestación.















