Por Antonio Aguilar
Ya se volvieron normales los pleitos, agarrones y discusiones sin sentido en el Cabildo de Aguascalientes, que protagonizados por la regidora Martha Márquez, si bien sí tienen justificación en su papel de oposición, aunque no tienen sentido en la forma en que se dan.
Y es que en la sesión extraordinaria de este lunes, en que se votó el proyecto de Ley de Ingresos 2027, si bien la ex panista morenista tenía puntos por plantear dentro del debate del asunto, los intentó externar totalmente fuera del protocolo habitual, es decir, cuando apenas se votaba la dispensa de la lectura.
Total que entre la necedad de la regidora, la falsa paciencia de Quique Galo (y digo falsa, porque ya sabemos que de repente se le sale el “Zaz cab…”) la intervención de la síndica Yadira Salas y la expresión de fastidio del resto del cuerpo edilicio, mientras se agarraban del chongo por si el alcalde Leo Montañez explicaba la propuesta de ingresos o si todavía no era momento del debate, el tema se desvió y terminaron hablando de otras cosas.
Y es que entre las quejas de Márquez, surgió el reclamo a la morenista por sus reiteradas inasistencias a las sesiones previas donde (se supone) los temas sí se abordan a fondo y no nomás por encimita como el las sesiones públicas, justificando Martha Márquez que para qué asiste a las previas si nada más van “a pasarse el chicle”, “ni siquiera ha Quórum”, y “nada más se reúnen a comer”.
En fin y después de más de 10 minutos de reclamos que al final nadie entendió de qué iban, se prosiguió con la sesión para posteriormente, y ahora sí donde iba el debate, continuar con el mismo. Nunca te acabes Cabildo.














