La moda internacional se detuvo este lunes con la confirmación de la muerte de Valentino Garavani, uno de los diseñadores más influyentes y reconocidos del siglo XX. El fundador de la casa Valentino falleció a los 93 años en Roma, su ciudad adoptiva, cerrando definitivamente una era marcada por el lujo, la disciplina estética y una visión inquebrantable de la elegancia. La noticia fue confirmada por la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti y replicada por medios internacionales como BBC, CNN y Deadline.
De acuerdo con el comunicado oficial, el diseñador murió de forma tranquila en su residencia, acompañado por personas cercanas, fiel a la discreción con la que siempre manejó su vida personal. Como parte de los homenajes póstumos, se informó que su cuerpo será velado en la Piazza Mignanelli los días 21 y 22 de enero, mientras que el funeral se realizará el 23 de enero en la Basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires, uno de los templos más emblemáticos de Roma.
Nacido en 1932 en Voghera, Italia, Valentino mostró desde joven una fascinación por el cine clásico y la sofisticación femenina. Esa obsesión lo llevó a París a los 17 años, donde se formó en L’École de la Chambre Syndicale de la Couture Parisienne y trabajó en casas legendarias como Balenciaga, Jean Dessès y Guy Laroche. En 1960 regresó a Italia para fundar su propia casa de moda en Roma, sin imaginar que su apellido se convertiría en sinónimo de lujo absoluto.
A lo largo de más de seis décadas, Garavani construyó un estilo reconocible que se mantuvo al margen de modas efímeras. Su sello fueron las siluetas depuradas, los cortes precisos y una estética clásica que resistió el paso del tiempo. Pero si algo lo inmortalizó fue la creación del “rojo Valentino”, un tono que trascendió el color para convertirse en una declaración de poder, sensualidad y sofisticación que hoy es parte del ADN de la marca.

Su talento lo colocó en el centro del glamour internacional. Diseñó para reinas, primeras damas y estrellas de Hollywood, dejando momentos imborrables como el vestido de novia de Jacqueline Kennedy en su boda con Aristóteles Onassis. Sophia Loren, Elizabeth Taylor, Nicole Kidman y Gwyneth Paltrow fueron solo algunas de las mujeres que llevaron su visión a alfombras rojas y eventos históricos.
Aunque se retiró oficialmente en 2008, la casa Valentino continúa vigente bajo nuevas direcciones creativas, manteniendo los códigos que él impuso: lujo, elegancia y precisión. En mercados como el mexicano, la marca sigue posicionada en el segmento más alto, con piezas que van desde decenas de miles de pesos en prêt-à-porter hasta cifras millonarias en alta costura.
La muerte de Valentino Garavani no es solo la despedida de un diseñador, sino el cierre de una época en la que la moda se entendía como arte, disciplina y legado. Su nombre queda inscrito en la historia como el creador que logró que un color, un apellido y una forma de vestir se volvieran eternos.
















