Aguascalientes protege a más de 4 mil personas refugiadas.

Comparte en:

Alexa Gómez Glez.
Aguascalientes, Ags.– Desde hace más de 6 años, Aguascalientes se encuentra capacitado para recibir y proteger a personas refugiadas de todo el mundo, gracias a la instalación de una sede del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Los acuerdos interinstitucionales han permitido el resguardo más de 4000 personas,lo que incluye un aproximado de 2 mil familias instaladas en la entidad, así lo reportó la jefa de oficina de la ACNUR Paola Monroy Flores.
Además, describió un reciente incremento de migración protegida proveniente de Haití, donde las principales causas de traslado siguen siendo los actos de violencia, tanto externa a los hogares como lo son los ataques de pandillas; así como dentro del núcleo familiar, donde la violencia de género obliga a las mujeres a salir de su país. “Tenemos muchas familias monoparentales donde las mujeres tienen que huir de sus países porque no tienen otra opción”, detalló Monroy.
Del total de refugiados, actualmente el 30% son menores de edad, en su mayoría acompañados de un adulto, refiérase al padre o madre de familia, o un tutor. Son casos aislados aquellos que llegan por su cuenta, siendo protegidos directamente por autoridades del DIF.
Aguascalientes es de los pocos estados que tienen las leyes y programas necesarios para la reinstalación de refugiados, ofreciendo seguridad, techo, y alimento; además, la coordinación con las más de 180 empresas asociadas, ofrece plazas laborales sin afectar las oportunidades a los trabajadores locales, gracias a la amplia demanda de mano de obra.
La percepción local se ha mantenido abierta al recibimiento de personas desplazadas, lo que se ha visto reflejado en la comodidad de las mismas al expresar no sentirse discriminadas, agredidas o aisladas durante su estancia. Es necesario reconocer que el pensamiento xenofobico no está erradicado por completo en el estado, ya que siguen existiendo casos específicos, sin embargo, no se trata de una situación estructural. “Algo que nos da alegría es ver que las personas caminan en la calle con sus hijos y que van a las escuelas y a las empresas” concluyó la titular de la agencia de refugiados.