El pantano se puso político antes de que siquiera empiece la grabación. Alfonso Obregón, la voz que durante años definió al ogro más famoso del cine en español latino, encendió las redes al revelar que nadie de DreamWorks Animation lo ha contactado para regresar a Shrek 5. Y lejos de quedarse callado, decidió convertir la nostalgia en presión pública: pidió a sus seguidores hacer ruido para que el estudio se siente a negociar.
El actor dejó claro que no se trata de sentimentalismo ni de “volver por cariño al personaje”. Si regresa, será bajo condiciones claras: dirigir el doblaje latino, aparecer acreditado desde el arranque de la cinta y recibir una compensación económica acorde al peso que su voz ha tenido en la franquicia. En pocas palabras, respeto creativo y billete justo. Si no hay acuerdo, no hay ogro.
La discusión creció todavía más porque, mientras Obregón espera la llamada, Eugenio Derbez ya tiene amarrado su regreso como Burro tras meses de negociación y control del guion en español. Para muchos fans, eso demuestra que las exigencias no son capricho, sino práctica común en el negocio.
Así que el debate ya no es solo quién doblará a Shrek, sino cuánto vale una voz que marcó a toda una generación. De aquí a 2027, el estudio tendrá que decidir si apuesta por la nostalgia original o se arriesga a cambiarle el tono al ogro más querido del cine.
















