Brooklyn Beckham rompe con sus padres y destapa el lado oscuro de la “marca Beckham”

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Brooklyn Beckham decidió dejar de callar y poner su versión sobre la mesa. En medio de la polémica familiar que envuelve a los Beckham, el hijo mayor del exfutbolista y de la diseñadora de modas reveló que su distanciamiento no es reciente ni impulsivo, sino el resultado de años de conflictos, presiones y una dinámica familiar que, según él, siempre priorizó la imagen pública sobre los vínculos reales.

A través de un contundente mensaje en redes sociales, el joven de 26 años explicó que creció bajo una constante manipulación de “narrativas”, donde cada gesto, fotografía y aparición pública respondía más a proteger la “marca Beckham” que al bienestar emocional de sus hijos. Aseguró que ese entorno le provocó ansiedad durante gran parte de su vida y que fue hasta que comenzó a alejarse de su familia cuando empezó a sanar.

Brooklyn fue especialmente crítico al señalar que en su familia el afecto se mide por la exposición mediática y no por la intimidad o el apoyo genuino. Según sus palabras, el amor parecía depender de qué tan rápido se posaba para una foto o de cuántas veces se validaba públicamente la imagen familiar.

El punto de quiebre, confesó, ocurrió poco antes de su boda con Nicola Peltz en abril de 2022. Relató que integrantes de su propia familia descalificaron a su entonces prometida, haciéndole saber que “no era sangre” y, por lo tanto, no formaba parte real del clan. Desde ese momento, asegura, los intentos por sabotear su relación fueron constantes.

Entre los episodios que más lo marcaron, Brooklyn acusó directamente a Victoria Beckham de cancelar, a última hora, el diseño del vestido de novia de Nicola, obligándola a buscar otra opción de emergencia. También relató discusiones por la organización de la boda y un momento particularmente incómodo durante el primer baile, cuando su madre habría desplazado a la novia frente a cientos de invitados, generándole una profunda humillación.

Para Brooklyn, su postura actual no es una provocación, sino un acto de defensa personal. Afirmó que por primera vez está poniendo límites y dejando claro que su prioridad es su esposa, a quien —dice— su familia ha faltado al respeto de manera reiterada.

El mensaje final fue tan directo como definitivo: no busca una reconciliación. Para él, cerrar ese capítulo es una forma de proteger su matrimonio y su estabilidad emocional, aun cuando eso signifique romper públicamente con una de las familias más famosas del espectáculo internacional.