Si alguien pensaba que ya lo había visto todo de Bruno Mars, se equivocó. El cantante apareció sin previo aviso con trompetas, violines y drama de boda para presentar Risk It All, una balada con alma de mariachi que suena más a serenata de madrugada que a pista de baile. Sí, el rey del funk ahora canta al amor como si estuviera bajo un balcón en Guadalajara.
La canción, primer adelanto de su próximo disco The Romantic, abandona el brillo disco y se mete de lleno al terreno del desamor intenso: trompetas lloronas, guitarras acústicas y una interpretación vocal más rasgada, casi de ranchera moderna. La letra habla de jugárselo todo por amor, sin red y sin dignidad, de esas que duelen bonito.
El video le mete todavía más sabor: una boda mexicana tradicional como eje de la historia, iglesia, familia, fiesta y miradas cargadas de nostalgia. Mars no es el novio, pero se pasea como narrador sentimental, vestido con guiños a la estética charra, cantando mientras la pareja vive su propio melodrama. Más que videoclip, parece mini telenovela premium.
El movimiento tomó por sorpresa a sus fans, que lo tenían ubicado entre el pop, el R&B y el funk, no entre mariachis y promesas eternas. Aun así, la jugada le salió redonda: en horas el estreno se volvió tendencia y abrió la curiosidad por el resto del álbum, que incluirá nueve temas y verá la luz el 27 de febrero de 2026.
Con esta jugada, Bruno no solo cambia de sonido, cambia de personaje: del fiestero cool al romántico empedernido. Y, contra todo pronóstico, el traje le queda perfecto.















