El nombre de Alfredo Adame volvió a encender la conversación en redes, pero no precisamente por su victoria en La Granja VIP, sino por su llamativa ausencia en Ventaneando. Aunque el actor se coronó como el gran ganador del reality y Eleazar Gómez se quedó con el segundo lugar, ninguno de los dos apareció en el foro del programa de espectáculos, lo que desató rumores de veto, tensiones internas y viejas rencillas que, según los espectadores, habrían pesado más que el resultado del concurso.
La polémica estalló cuando, tras la gran final, Ventaneando recibió como invitados a integrantes del llamado Team Cacaraqueo: La Bea, Kim Shantal, César Doroteo y Alberto del Río “El Patrón”. Este último ni siquiera llegó a la final del reality, lo que avivó aún más las sospechas. Para muchos, la selección de invitados fue una clara omisión de los dos primeros lugares, algo que en un programa de espectáculos no pasó desapercibido.
Durante la emisión, Pedro Sola dejó caer un comentario que terminó de encender la mecha al señalar que La Bea era la favorita de Pati Chapoy, lo que llevó a los televidentes a especular que la ausencia de Adame y Eleazar no fue casualidad. Las redes sociales explotaron con cuestionamientos sobre la supuesta falta de neutralidad del programa y con acusaciones directas de que Ventaneando habría ignorado deliberadamente a los verdaderos protagonistas de la final.
Las críticas no se hicieron esperar: usuarios reclamaron por qué los ganadores no fueron invitados, señalaron favoritismos y cuestionaron la lógica de llevar a un eliminado antes que al campeón del reality. Para muchos, el mensaje fue claro: algo no cuadra entre el triunfo televisivo y la narrativa que se quiso mostrar en el programa de espectáculos.
Por si fuera poco, Pedro Sola también reveló que la final de La Granja VIP estuvo marcada por un ambiente tenso fuera de cámaras, debido a los conflictos no resueltos entre varios exparticipantes. Un ejemplo fue el incómodo encuentro entre La Bea y Fabiola Campomanes, que dejó ver que las diferencias nacidas dentro del reality no se quedaron ahí. Incluso, La Bea reconoció su intención de buscar una charla privada para cerrar heridas.
Mientras Alfredo Adame celebra su victoria lejos de los reflectores de Ventaneando, el silencio del programa solo alimenta la sospecha: ¿fue un simple descuido editorial o un veto disfrazado de omisión? En el mundo del espectáculo, cuando alguien gana pero no aparece, el chisme apenas comienza.
















