Aguascalientes, Ags.- Tras la votación en la Cámara de Diputados donde no se alcanzó la mayoría calificada para la reforma constitucional en materia electoral, el diputado federal panista Paulo Martínez López celebró el resultado como una victoria de la ciudadanía y del equilibrio de poderes en México.
El legislador por Aguascalientes sostuvo que el rechazo a esta iniciativa frena un intento deliberado por centralizar el sistema electoral y debilitar las instituciones que garantizan la transparencia en los comicios.
Martínez López explicó que la propuesta del oficialismo representaba un riesgo crítico para la soberanía de los estados más pequeños. Al intentar modificar el sistema de representación proporcional, la reforma hubiera dejado a entidades como Aguascalientes y Tlaxcala prácticamente sin voz en el Congreso de la Unión, favoreciendo únicamente a las entidades con mayor padrón electoral.
Según el legislador, el espíritu del pacto federal se mantuvo a salvo gracias a la cohesión de la oposición que votó en contra de una estructura que privilegiaba el control político sobre la pluralidad.
El diputado federal lamentó que, durante el proceso de dictaminación, el partido en el poder no tuviera la apertura para discutir temas de fondo que realmente vulneran la democracia, como la injerencia del crimen organizado. Martínez López recordó que Acción Nacional puso sobre la mesa propuestas para anular elecciones donde exista intervención de la delincuencia y para fiscalizar en tiempo real el origen de los recursos, denunciando que el proceso electoral de 2024 ha sido el más violento de la historia moderna, una realidad que la reforma oficialista decidió ignorar por completo.
Respecto al anuncio de un posible “Plan B” mediante modificaciones a leyes secundarias, Paulo Martínez López advirtió que el bloque opositor se mantendrá en alerta permanente. Aseguró que cualquier intento por evadir la Constitución mediante “triquiñuelas legislativas” será impugnado ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y, de ser necesario, ante organismos internacionales. El compromiso, puntualizó, es evitar que se vulnere la autonomía del árbitro electoral y asegurar que el destino de las elecciones siga en manos de los ciudadanos y no del gobierno en turno.
Finalmente, el legislador destacó que el fracaso de la reforma constitucional también evidenció la falta de consenso interno en la coalición gobernante, al no lograr convencer ni a sus propios aliados sobre la viabilidad técnica y política del proyecto. Para Martínez López, este desenlace obliga a una reflexión profunda sobre la necesidad de legislar con rigor y con miras al fortalecimiento democrático, y no bajo consignas que buscan el ahorro presupuestario a costa de la libertad política de los mexicanos.














