Lo que parecía exclusivo de estadios ahora se muda a la dulcería. Cinépolis arrancó la preventa para transmitir en sus salas dos fechas del BTS World Tour Arirang 2026, una experiencia que promete convertir el cine en mini-estadio con gritos, lightsticks y fandom desvelado. La idea es simple pero poderosa: ver el concierto casi al mismo tiempo que Corea o Japón, pero sentado en una butaca reclinable y con palomitas tamaño familiar.
Las funciones confirmadas corresponden al 11 de abril, desde Goyang, Corea del Sur, y al 18 de abril, desde Tokio. El detalle que ya tiene a más de uno negociando la alarma es el horario: por la diferencia de husos, la primera transmisión podría arrancar alrededor de las cuatro de la mañana en México. Algunos complejos ofrecerán funciones diferidas, pero eso dependerá de la cartelera local, así que no todo será maratón extremo.

Como se trata de evento especial, el precio también sube el volumen: 290 pesos en sala tradicional y 399 en VIP, más un pequeño cargo si se compra en línea. La venta ya está activa en web, app y taquillas, y la recomendación es clara: comprar con tiempo, porque el ARMY no perdona y las mejores salas vuelan.
En ciudades como Morelia ya se confirmaron varios complejos participantes, y se espera que la lista crezca. Para quienes no lograron boletos para los shows presenciales en Asia, esta será la versión “concierto comunitario”: menos empujones, más aire acondicionado y la misma euforia colectiva. Básicamente, el cine se convertirá en fanmeeting masivo.
















