La historia de Tylor Chase, recordado por millones como Martin Qwerly en Manual de supervivencia escolar de Ned, dio un giro inesperado en plena Navidad. El actor fue hospitalizado de emergencia el pasado 25 de diciembre en Riverside, California, para someterse a una evaluación médica y de desintoxicación de 72 horas, luego de que saliera a la luz que vivía en situación de calle y en un estado alarmante.
El caso encendió las alertas tras la difusión de videos que mostraban su deterioro, lo que movilizó a viejos amigos, excompañeros de Nickelodeon y familiares. Entre ellos destacó Daniel Curtis Lee, quien no solo confirmó la hospitalización, sino que se convirtió en la voz principal para frenar rumores, aclarar versiones y explicar qué está pasando realmente detrás del proceso de recuperación del actor.
Lee reveló que la intervención fue posible gracias a una coordinación directa entre la familia de Chase y el influencer Jacob Harris, autorizado por el padre del actor para tomar decisiones urgentes. La operación se concretó el día de Navidad, cuando Harris solicitó apoyo de un centro de crisis que activó el protocolo médico. A este esfuerzo se sumaron otros nombres conocidos, como Devon Werkheiser, Lindsey Shaw y Shaun Weiss, quienes ayudaron a localizarlo y abrir la puerta a un posible tratamiento a largo plazo.
En videos difundidos en redes, Daniel Curtis Lee celebró que Chase ya esté bajo observación médica y calificó el momento como un punto de inflexión, aunque dejó claro que esto apenas comienza. Subrayó que la evaluación de 72 horas no es una solución definitiva y que el verdadero reto será lograr que el actor continúe con un tratamiento prolongado y especializado.
Uno de los momentos más sensibles del relato fue cuando Lee contó que Chase reaccionó con emoción al saber que tantas personas estaban pendientes de él, mostrando una apertura que da esperanza sobre su recuperación. Sin embargo, también hubo espacio para el desmentido: Lee negó categóricamente que Tylor Chase haya “destrozado” una habitación de hotel, como algunos medios reportaron, y acusó que ese titular fue una exageración que desvió la atención del verdadero problema: la salud mental.
Por ahora, no hay comunicados oficiales adicionales por parte de la familia o instituciones médicas. Todo indica que el proceso será largo, pero quienes lo rodean insisten en que lo importante ya ocurrió: Tylor Chase no está solo y, por primera vez en mucho tiempo, recibe ayuda real.















