Alexa Gómez Glez.
Aguascalientes, Ags.– Tras la viralización en redes sociales de un video donde se denunciaba el abuso policiaco y asesinato de un perro pitbull en la colonia Insurgentes, las autoridades catalogaron el ataque como defensa propia, exponiendo una aparente mordida inicial a uno de los policías.
Defensores de los animales rechazan este testimonio, afirmando una alteración en la narrativa para perjudicar al pitbull “Canelo”. La familia encuentra incoherencias, expresando que el perro no posee dentadura, imposibilitándolo de realizar el ataque, ”fue otro perrito, chihuahua, el que se acercó con la policía y la jaloneo del pantalón, porque no hay mordida” compartió Priscila González, representante de la fundación Ángeles con patas, quien conversó con los dueños.
Aunque se confirma que Canelo habría ladrado en contra del personal de seguridad pública, existen antecedentes violentos de los elementos, acudiendo con ataques de gas pimienta hacia el animal, llegando a herir uno de sus ojos.
La protesta manifiesta la violencia a la que se expuso a infantes presentes durante la detonación, poniéndolos en riesgo con el rebote de la bala, y directamente empujándolos y lastimándolos en el proceso de intervención a la mascota.
Contrario a las aclaraciones del secretario de Seguridad Pública Estatal, Martínez Romo, se niega que el cuerpo del can se encuentre resguardado por PROESPA o en Antirrábico; la última vez que se conoció su ubicación fue en las patrullas de los agresores, quienes lo levantaron en el momento.
La denuncia se complica pues de acuerdo a organizaciones civiles, suele existe una revictimización e intimidación en contra de los dueños, resultando en un abandono de casos por temor a represalias.
El llamado, además de la pronta suspensión del elemento, es la capacitación exhaustiva, pues el sector policiaco graduado no tiene las habilidades ni pone en práctica la formación académica.
Finalmente, protestantes y asociaciones interpondrían la denuncia ante la Fiscalía General del Estado, al no percibir seriedad y considerar insuficientes las acciones desde el ministerio público















