Aguascalientes, Ags.- Padres de familia y alumnas de una institución perteneciente al CBTIs 281 ubicado en el fraccionamiento Santa Lucía se manifestaron este lunes para denunciar una serie de agresiones físicas y casos de acoso sexual cometidos por un estudiante de 17 años, señalando además la omisión y negligencia de las autoridades escolares.
María de Lourdes, madre de una de las víctimas, encabezó denunció que su hija fue víctima de tocamientos inapropiados por parte de un compañero de cuarto semestre, quien presuntamente cuenta con un historial de violencia que incluye ataques físicos contra otros estudiantes y mordidas a una compañera, a quien incluso azotó contra el piso dentro de las instalaciones.
La inconformidad de la comunidad estudiantil se intensificó debido a la respuesta de los directivos. Según el testimonios de los alumnos quienes se manifestaron dentro de las instalaciones del plantel con pancartas, el director del identificado como Eddie Ociel, muestra una actitud indiferente y prepotente ante las quejas.
Por su parte, el personal de control escolar informó a los padres que la normativa de la DGETI les impide suspender al agresor, optando únicamente por cambiarlo del grupo “A” al grupo “C”, medida que los afectados consideran insuficiente y peligrosa, dado que el estudiante permanece en el mismo edificio y sigue representando un riesgo para las jóvenes.
Durante la movilización, se reveló que existen grabaciones de las cámaras de seguridad del plantel que confirman las agresiones; sin embargo, las autoridades escolares se han negado a entregar dicho material a las familias, argumentando posibles problemas legales. Ante la falta de protocolos de protección y la carencia de personal capacitado, como trabajadores sociales, los padres de familia anunciaron que acudirán ante las instancias jurídicas de la DGETI y la Fiscalía General del Estado para solicitar órdenes de restricción y presentar denuncias formales, mientras que el alumnado exige formalmente la destitución del director por su presunta complicidad y omisión ante la violencia persistente en la escuela.















