Alexa Gómez Glez.
Aguascalientes, Ags.– En los últimos años ha crecido la incertidumbre en torno a la participación de México en el T-MEC, por lo que Aguascalientes se mantiene atento a la situación, ya que un resultado negativo, significaría un fuerte impacto a las inversiones y empleos del estado.
El renombramiento del Tratado de Libre Comercio (TLC) en 2020, no solo alteró el título, sino también sus cláusulas; entre ellas, aquella que podría poner fin a la relación comercial de la nación con Estados Unidos y Canadá.
El artículo 34.7 del T-MEC, solicitado por el actual presidente Trump, estipula una renegociación cada 6 años, en donde si alguno de los países no llega a una resolución, puede ser descartado de uno de los acuerdos más importantes de América.
El tema vuelve a cobrar relevancia en la agenda, ya que el sexenio anticipado está próximo a cumplirse el primero de julio del presente año, y las autoridades federales no se han pronunciado al respecto como deberían.
Economistas de Aguascalientes determinan 4 posibles desenlaces; el escenario más esperado por empresarios y ejecutivos, es la continuidad y extensión del tratado, manteniendo lazos con ambos países, mientras México se prepara para el siguiente encuentro; sin embargo, la lectura de la situación política apunta a revisiones periódicas anuales, un resultado estable, pero poco favorecedor para analistas y consultores cuyas especulaciones podrían verse afectadas, y en consecuencia las estrategias de desarrollo económico.
Una alternativa considerada para evitar el aislamiento financiero son los tratados bilaterales, acuerdos independientes entre dos de las tres naciones, generados acordes a sus necesidades y demandas.
Si la decisión final no fuera favorecedora, dando por terminada la relación norteamericana, crecería el riesgo de un incremento arancelario y se perdería la ventaja del Nearshoring con EU, afectando directamente a la importación y exportación en consecuencia de una baja inversión mundial.
El sector automotriz de Aguascalientes se sostiene gracias a la compra-venta extranjera, la cual destina más de 300 MDD en producción y distribución; sin esta financiación, el recorte de personal sería inevitable en un modelo empresarial insostenible.
La Dra. Montserrat Govea Franco, economista e investigadora, detecta puntos con los cuales el gobierno federal podría negociar su permanencia en el T-MEC, principalmente ofreciendo su amplia dominancia de recursos naturales, así como destacar el impacto que podría significar al mercado estadounidense la falta de aportes mexicanos y el cierre de accesos a puertos marítimos al que se enfrentaría, y sobre todo, apelar a la buena relación que aún existe con Canadá para futuras inversiones.
El panorama de decisiones de la presidenta Sheinbaum podría apuntar a una preferencia por el fortalecimiento comercial con China. La Dra. Govea reconoce que sería una gran apuesta económica gracias a su gran población, el mercado estable y la alta tecnología portuaria; sin embargo,implicaría una gran pérdida política, cerrando cualquier posibilidad de asociación con EU, incluso llegando a posicionar a México como una enemigo directo del país vecino. “La economía no solo se mueve por números, también se mueve por cuestiones geopolíticas” cerró la economista.















