Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– Pese a las lluvias registradas durante el último año, el hato ganadero de Aguascalientes aún no logra recuperarse de las pérdidas provocadas por la prolongada sequía que afectó al campo en años recientes, de ahí que actualmente la entidad mantiene alrededor de un 20 por ciento menos de ganado en comparación con los niveles que tenía hace tres o cuatro años.
Así lo informó el presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes (UGRA), Juan Pablo Franco Díaz, quien explicó que la recuperación del inventario pecuario avanza lentamente debido a que la reproducción y crecimiento del ganado requieren tiempo y condiciones favorables sostenidas.
Detalló que durante los años más críticos de sequía muchos productores se vieron obligados a vender becerras y vientres para hacer frente a la falta de agua y alimento, una situación que redujo significativamente la capacidad de repoblar los hatos.
Si bien comentó que las mejores condiciones climáticas han comenzado a cambiar esa tendencia, actualmente los ganaderos están conservando más hembras para reproducción en lugar de comercializarlas, con el objetivo de reconstruir gradualmente los inventarios ganaderos.
Y agregó: “Si continúa lloviendo, podremos seguir avanzando, pero la recuperación no será inmediata; necesitaremos varios años para regresar a los niveles que teníamos antes de la sequía”, luego de lo cual Franco Díaz destacó que el proceso de recuperación ocurre en medio de nuevos retos para el sector, como el cierre de la frontera estadounidense al ganado mexicano y la vigilancia sanitaria por la presencia del gusano barrenador.
No obstante, aseguró que los productores mantienen esfuerzos para fortalecer la actividad pecuaria y recuperar la capacidad productiva perdida durante los años más difíciles de escasez de agua; para culminar el dirigente ganadero subrayó que reconstruir el hato es una prioridad para el campo aguascalentense, ya que de ello depende la estabilidad futura de una actividad que continúa siendo una de las principales fuentes de ingresos para miles de familias rurales del estado.















