Karol Sevilla vuelve a donde todo se siente más real: el teatro musical. La actriz y cantante se suma al elenco de “Mentiras” para dar vida a Lupita, uno de los personajes más queridos y exigentes del montaje, una decisión que marca un punto de quiebre en su carrera y la coloca frente a uno de los retos más comentados del género.
Para Sevilla, integrarse a una obra con tanto peso histórico no es solo una oportunidad, sino una prueba personal. Reconoce la responsabilidad que implica interpretar a un personaje que ha pasado por grandes voces, pero también celebra el momento como el regreso que llevaba años esperando. Volver a las tablas, asegura, era una meta pendiente que hoy finalmente se concreta.

El proceso no ha sido sencillo. La actriz confesó que asumir a Lupita la obligó a replantear su técnica vocal y dejar atrás el registro con el que el público la asoció durante años. Clases de canto, una nueva colocación de voz y el reto de desmarcarse de su etapa más juvenil forman parte de esta transformación artística que hoy vive sobre el escenario.
Lejos de copiar interpretaciones pasadas, Karol apuesta por construir una Lupita propia. Para ella, la esencia del musical radica en que cada actriz aporte su sello, aun cuando los textos y las canciones sean los mismos. Esa libertad, dice, es lo que mantiene viva a la obra y conecta con el público función tras función.

Además, la identificación con el personaje es profunda. Lupita, con su carácter popular y su origen humilde, toca fibras personales en la actriz, quien no duda en reconocer de dónde viene y por qué este papel le resulta tan significativo. Interpretarlo, asegura, es uno de los regalos más grandes que le ha dado su carrera.
Sobre las críticas y comparaciones inevitables, Sevilla se muestra firme. Entiende que forman parte del medio y asegura que su enfoque está en disfrutar el escenario y en la reacción del público. Para ella, la risa y el aplauso al final de la función pesan más que cualquier opinión externa.
Por ahora, su participación en “Mentiras” está prevista hasta febrero, aunque no cierra la puerta a más funciones o una posible gira. Mientras tanto, invita al público a dejarse llevar por la obra y disfrutarla sin solemnidad, recordando que el teatro también se vive con humor.
















