La dinastía se sacude: Majo Aguilar le arrebata la corona a Ángela y Carín León convierte la gala en su propio concierto

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Lo que prometía ser otra alfombra roja predecible terminó oliendo a relevo generacional y competencia familiar. En el escenario del Kaseya Center, durante la edición 38 de Premio Lo Nuestro, la que se robó el foco no fue la más mediática, sino la más constante. Majo Aguilar se llevó dos de las categorías más peleadas de la música mexicana y, de paso, dejó atrás a su prima Ángela Aguilar, que llegaba como favorita por popularidad, pero no por resultados.

Primero cayó el premio a Mejor Combinación Femenina por “Brujería”, dueto con Yuridia, tema que ha dominado plataformas digitales. Después remató con Artista Femenina del Año – Música Mexicana, imponiéndose a nombres pesados del género. Sin escándalos, sin romances de portada y sin polémicas virales, Majo dejó claro que el apellido ayuda, pero los números mandan.

Mientras tanto, la noche también tuvo dueño absoluto. Carín León no fue invitado, fue protagonista: seis premios que incluyeron Artista Masculino del Año y Canción del Año por “El Amor de Mi Herida”. Sumó además colaboraciones que cruzan fronteras, desde “Vivir Sin Aire” con Maná hasta “Lost In Translation” con Kacey Musgraves y “Si tú me vieras” con Maluma. Traducido: regional con pasaporte internacional.

Entre aplausos y miradas incómodas, la gala dejó un mensaje claro: el trono del regional mexicano ya no se hereda, se trabaja.