Por Antonio Aguilar
Nadie en su sano juicio sería capaz de negar los innumerables agravios que el Partido Revolucionario Institucional causó al pueblo mexicano y sus instituciones durante sus años dorados de poder ilimitado, pero de ahí a que siga siendo culpable absoluto (junto con Calderón) de todo lo malo que ocurre en el país, pues tampoco.
Y es que resulta que a la Presidenta Claudia Sheinbaum se le ocurrió la puntada de asegurar que los bloqueos carreteros que organizaciones como CANACAR están realizando en varios puntos del país, han sido orquestados por el mismísimo porro mayor y revoltoso número 1 del Senado: Alito Moreno, o al menos así lo dio a entender durante la Mañanera de este martes, donde la mandataria se quejó de que si bien ya había acuerdos entre Gobernación y transportistas, los bloqueos persistían, y más sospechoso aún, que líderes transportistas se habían reunido recientemente con “el presidente del PRI”.
En fin, nadie duda que el líder político más estridente de México busque jalar agua a su molino con este conflicto, pero la presidenta tampoco debe negar la situación de inseguridad a la que transportistas se están enfrentando en las carreteras del país, siendo esto la causa de sus protestas y no un mandato del dirigente del tricolor.















