Aguascalientes, Ags.- La democracia mexicana se encamina a un periodo de alta tensión parlamentaria con el inicio del próximo ciclo de sesiones en febrero, donde la propuesta de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum se perfila como el epicentro del conflicto.
El diputado federal panista, Paulo Martínez López, advirtió que esta iniciativa no es solo una modificación técnica, sino un intento deliberado por desmantelar los pilares que permiten la pluralidad en el Congreso y la equidad en las contiendas y que pone en riesgo la democracia del país.
El legislador advirtió que el corazón de la propuesta, la eliminación o reducción de las diputaciones plurinominales, resulta paradójico y contradictorio, pues fueron precisamente esas figuras las que permitieron que las fuerzas políticas que hoy detentan el poder pudieran crecer cuando eran minoría.
A pesar del dominio político de Morena en la Cámara, Martínez López reveló que la propuesta ni siquiera ha logrado unificar criterios dentro de ellos mismos, enfrentando resistencias de aliados estratégicos como el Partido del Trabajo y el Partido Verde.
Esta falta de cohesión interna, sumada a que Morena no cuenta por sí solo con las dos terceras partes de los votos necesarios para una reforma constitucional, obliga a un escenario de negociación forzada o a un posible estancamiento legislativo si se intenta imponer una visión unilateral sobre el sistema de partidos.
La preocupación se extiende al control total del aparato de gobierno al sistema electoral. Con un Morena que ya concentra influencia en los tres poderes de la Unión, la reducción del financiamiento público a los partidos es vista como una estocada a la competencia justa, dejando al sistema sin contrapesos reales.
Martínez López sostuvo que el gobierno federal busca convertirse en juez y parte de los procesos, vulnerando la figura del “réferi” imparcial que tanto ha costado construir en la historia democrática del país a través del INE.















