La polémica que rodea a Ana Bárbara sigue creciendo y ahora toma un giro mucho más delicado. En medio del escándalo por la supuesta infidelidad de su esposo, Ángel Muñoz, dos mujeres que trabajaron durante años como niñeras de los hijos de la cantante decidieron hablar públicamente y compartir su versión de lo que ocurría dentro del hogar.
La controversia comenzó días atrás cuando la influencer costarricense Adriana Toval aseguró haber mantenido una relación sentimental con Muñoz. Según relató en el programa El Gordo y la Flaca, el empresario la contactó inicialmente a través de redes sociales para colaborar en la promoción de algunos productos, pero con el paso del tiempo el vínculo habría evolucionado hasta convertirse en una relación formal hacia septiembre de 2025.
Toval incluso aseguró que ambos llegaron a verse en distintas ocasiones en México, mencionando encuentros que, según su testimonio, ocurrieron en septiembre en Ciudad de México y posteriormente en octubre en Guadalajara.
Frente a estas acusaciones, el equipo legal de Ángel Muñoz reaccionó rápidamente. En un comunicado presentado en el programa Ventaneando, los abogados del empresario rechazaron las declaraciones de la influencer y afirmaron que se trata de señalamientos falsos y carentes de pruebas, además de advertir que podrían constituir un intento de dañar su reputación.
Sin embargo, la controversia tomó un nuevo rumbo cuando la periodista Ana María Alvarado difundió una carta firmada por dos exempleadas del hogar de la cantante. Las mujeres, identificadas como Katty y Martha, aseguraron haber trabajado durante 18 años cuidando a los hijos de Ana Bárbara y explicaron que su salida no fue un despido, sino una renuncia voluntaria.

En el documento señalan que decidieron dejar su trabajo debido a situaciones que presuntamente involucraban el trato del empresario hacia los menores. Según su testimonio, dentro de la casa existían dinámicas que consideraban preocupantes, entre ellas la colocación de cámaras en las habitaciones de los niños, además de episodios que describen como maltrato verbal, insultos y castigos.
Las exempleadas también afirmaron que su negativa a participar en ciertas situaciones o a guardar silencio habría provocado conflictos con Muñoz, quien presuntamente reaccionó con hostigamiento.
Otro punto que abordaron en su carta fue la polémica salida del hijo mayor de la cantante, tema que había generado diversas versiones en los medios. De acuerdo con ellas, el joven no abandonó la casa por influencia de las niñeras, sino que habría sido expulsado por el propio empresario. Ante esa situación, aseguran que decidieron apoyarlo temporalmente durante un periodo de aproximadamente dos años.
En la parte final del documento, las mujeres denunciaron que durante más de cinco años han enfrentado presuntas amenazas e intimidaciones que han afectado su vida personal. También mencionaron un incidente ocurrido en diciembre de 2025 en Beverly Hills, donde aseguran que la policía intervino tras un altercado en el que, según el reporte oficial, ellas no habrían iniciado la agresión.
Ante la tensión que describen, las exniñeras señalaron que temen por su seguridad y responsabilizaron públicamente a la cantante y a su esposo de cualquier situación que pudiera ponerlas en riesgo.
A pesar de las fuertes acusaciones, el documento concluye con un mensaje de afecto hacia los hijos de la artista, a quienes dicen haber cuidado con cariño durante casi dos décadas.
Hasta ahora, Ana Bárbara no ha emitido una postura pública sobre estas nuevas declaraciones, mientras el escándalo continúa creciendo y suma un nuevo capítulo a la crisis que rodea a su familia.
















