La música de corridos está de luto. Durante la madrugada de este jueves 29 de enero se confirmó el fallecimiento de Óscar Alvarado, cantante que permanecía hospitalizado luego de haber sido atacado a balazos tras una discusión ocurrida días atrás. La noticia fue dada a conocer por su propia familia a través de redes sociales, desatando una ola de mensajes de dolor y despedida.
Horas antes de que se confirmara su muerte, su hermano Mayito Alvarado, también músico, había solicitado oraciones para la recuperación de Óscar, quien llevaba más de una semana luchando por su vida. En sus historias de Instagram, Mayito pidió a amigos y seguidores no dejar de rezar, asegurando que su hermano seguía aferrándose a la vida pese a la gravedad de su estado.

Lamentablemente, los esfuerzos médicos no fueron suficientes. De acuerdo con reportes locales, el intérprete de “El Durangazo” sufrió heridas de bala en el tórax que resultaron letales. Minutos después de su fallecimiento, su hermano confirmó la tragedia con un mensaje desgarrador, en el que expresó que con la partida de Óscar se iba también una parte de su vida, dejando claro el profundo lazo que los unía.
La violencia que terminó con la vida del cantante habría comenzado con una discusión verbal en un salón conocido, donde Óscar se encontraba acompañado de su familia. Testigos señalan que el altercado parecía haberse calmado cuando el agresor se retiró del lugar, pero minutos después regresó armado y abrió fuego contra el músico, desatando el caos.
De inmediato, los presentes solicitaron apoyo de los servicios de emergencia, quienes lograron trasladarlo con vida al hospital. A pesar de su juventud y de la atención médica recibida, las lesiones fueron demasiado graves y su estado nunca logró estabilizarse.
Hasta ahora, la familia de Óscar Alvarado no ha revelado detalles sobre los servicios funerarios ni si estos se llevarán a cabo de manera pública en su natal Durango. Fans, colegas y seguidores continúan expresando su pesar por la pérdida de un artista que comenzaba a dejar huella en el género.
















