Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– Con gradualidad, incentivos y acompañamiento técnico, debe aplicarse la reforma sobre la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, advirtió el Consejo Coordinador de Mujeres Empresarias Capítulo Aguascalientes (CCMEA), a fin de evitar afectaciones severas en las micro, pequeñas y medianas empresas, particularmente aquellas encabezadas por mujeres.
Desde el organismo se subrayó que en México más del 99 por ciento de las unidades económicas son MiPyMEs y generan alrededor del 72 por ciento del empleo formal, y agregan que en de este universo, más de 1.6 millones de empresas son lideradas por mujeres, concentradas principalmente en sectores como comercio, servicios, hospitalidad y educación, lo que las convierte en un motor clave de la economía nacional.
De acuerdo con la presidenta del CCMEA, Anabel Villalobos, la reducción de la jornada implicará ajustes estructurales significativos, como reorganización de turnos, incremento en costos de nómina, pago de horas adicionales, posibles nuevas contrataciones y reconfiguración de procesos productivos y administrativos.
Señalando que en empresas con estructuras compactas y márgenes limitados, como ocurre en muchos negocios dirigidos por mujeres, el impacto financiero podría ser mayor, especialmente ante las barreras históricas de acceso a crédito y capital de crecimiento; de ahí que reconoció la relevancia de avanzar hacia mejores condiciones laborales, pero insistió en que la transición debe ser estratégica y diferenciada.
Añadiendo que entre las propuestas planteadas se encuentran programas de implementación gradual por sector económico, incentivos fiscales temporales para MiPyMEs, financiamiento preferente para empresas lideradas por mujeres, capacitación en productividad y digitalización, así como mesas permanentes de diálogo con autoridades; y también propuso construir agendas coordinadas a nivel local, regional y nacional que permitan atender las particularidades económicas de cada entidad y sector productivo.
Finalmente el CCMEA mencionó que el bienestar laboral y el desarrollo económico no son excluyentes, y enfatizó que la reforma debe ser socialmente justa y, al mismo tiempo, económicamente viable, fortaleciendo el tejido empresarial en lugar de debilitarlo.














