El Centro Histórico amaneció como set de película y no precisamente por casualidad. Entre cables, luces, pantallas azules y un equipo de producción blindando calles, apareció Zendaya, caminando con toda la calma del mundo mientras técnicos corrían como si estuvieran filmando el fin del planeta. La escena descolocó a turistas y curiosos que, de pronto, pasaron de comprar café a presenciar un rodaje digno de Hollywood.
Las grabaciones se concentraron en la calle de Tacuba, a unos pasos del famoso El Caballito y del Museo Nacional de Arte. Durante horas, la zona estuvo tomada por el equipo técnico, con utilería, iluminación especializada y hasta un coche con placas extranjeras que levantó sospechas: ¿estaban disfrazando la ciudad para que pareciera otro país? Todo apuntaba a una producción grande, de esas que no llegan por un simple TikTok.


El detalle es que nadie ha dicho ni pío. Ni la actriz ni su equipo han publicado algo en redes, lo que disparó la teoría conspiranoica favorita del chisme: podría tratarse más de material promocional ultra secreto —comercial, campaña o fotos— que de una escena formal de película. Pero la coincidencia es sospechosa: su visita ocurre justo antes del estreno de The Drama, cinta del estudio A24 donde comparte créditos con Robert Pattinson.
El filme promete un drama psicológico sobre una pareja aparentemente perfecta cuya relación estalla por un secreto incómodo, así que no sería raro que la gira promocional ya esté calentando motores. Mientras tanto, la capital mexicana vuelve a consolidarse como patio de recreo de producciones internacionales: arquitectura versátil, permisos ágiles y técnicos curtidos. Y claro, el bonus: fans que convierten cualquier esquina en alfombra roja improvisada.
Por ahora, el misterio sigue. ¿Rodaje encubierto o promo millonaria? Lo único seguro es que Zendaya no vino a pasear.















