El chapulineo en Aguascalientes, ¿garantía para ganar o perder?

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Por Antonio Aguilar

Chapulines van y vienen en la política, no existiendo una fórmula de éxito o una condena al fracaso, ya que la experiencia nos ha dejado claro que nada es seguro y hay quienes ya pasaron por todos los partidos y no dejan de ganar elecciones, mientras que perfiles en apariencia respaldados por el electorado brincan de partido y se van directo a la derrota.

En los primeros casos tenemos al célebre José Manuel González Mota, tres veces alcalde de Asientos y dos veces diputado local, quien ya pasó por el PRI, Nueva Alianza, PT, Morena, PRD y ahora se dice 100% panista, mismo que pese a andar de aquí para allá, sigue ganando elecciones.

Otro chapulineo exitoso es el de Leticia Olivares, alcaldesa de Tepezalá, quien ganó por el Verde, luego se fue al PRI, buscó la reelección y arrasó en las urnas, con el 75% de las preferencias.

Caso contrario, a quienes chapulinear no les funcionó: en San José de Gracia Luis Manuel Reyes, alcalde suplente de Armando Rodriguez, del extinto Fuerza por México, se fue al PRI y luego a Movimiento Ciudadano, perdió al buscar la reelección. Caso idéntico en Rincón de Romos con Héctor Castorena, suplente del neoaliansista Francisco Javier Rivera, buscó reelegirse pero por el PAN, perdió.

Otros casos de fracaso de chapulines: Armando López Campa, del PRI al entonces Convergencia, José Luis Novales, del PAN a MC, Luis Armando Reynoso, del PAN a Fuerza por México y los que se sumen.

Moraleja: chapulinear ni es garantía de triunfo ni de fracaso, es un fenómeno raro.