Por Antonio Aguilar
Dos años y medio han pasado desde que fue aprobada y entró en vigor la Ley de Protección de Personas Defensoras de los Derechos Humanos y Periodistas para Aguascalientes, catálogo de buenas intenciones que a la fecha es letra muerta, pues de su aplicación no se ha visto nada.
Se trata de una propuesta de la panista Nancy Gutiérrez y la morenista Leslie Figueroa, obedeciendo a una iniciativa que tardó 8 meses en ser una realidad, aunque nomás en las formalidades.
Uno de los puntos clave de la legislación es la creación de una Coordinación Estatal en materia de defensa de activistas y periodistas, incluyendo representantes de estos dos rubros además de un catálogo de burócratas, el punto es que la designación de las dos personas ciudadanas (activista y periodista) a la fecha sigue trabajo.
¿Y lo anterior por qué? simplemente hubo pocas personas interesadas en ambos rubros, obviamente las hubo, pero al parecer ninguna de las interesadas era del contentillo de los entonces diputados, por lo que en marzo de 2024 optaron por tumbar el proceso.
¿Y quiénes fueron las personas inscritas? Angelica Contreras, conocida activista por los derechos de las mujeres, no muy bien vista por la bancada mayoritaria. en el lado de los periodistas los interesados fueron Ángel Dávalos y Federico Díaz de León, ambos con amplísima trayectoria. Y la justificación del rechazo en ese momento fue que el Congreso esperaba más de dónde elegir.
Y a todo esto, pues resulta que se revive el asunto aunque no para bien, ya que Omár Valdés, presidente de la Comisión Legislativa de Derechos Humanos busca agregar una serie de candados para llegar a tales cargos, (que por cierto, son de caracter honorario): Ser mexicano con residencia en Aguascalientes, no haber sido dirigente político o ministro de culto, no ser persona deudora, etcétera.
Ya veremos si estos cambios al menos servirán para reactivar el proceso de elección de representantes, o si al no postularse perfiles cómodos las y los diputados optan por congelar el asunto otra vez.















