Hasta para golpear hay que ser inteligentes

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Por Antonio Aguilar

Entre más se acerque el próximo proceso electoral veremos más denuncias, quejas, golpeteo, chismes, oportunismo, etcétera, y es que a la orden del día ya están los ataques, ya sean directos, formales o por debajo del agua, y es que de todo se están valiendo para dejar mal paradas a las personas suspirantes que ya se ven en un cargo de elección, o al menos en una candidatura para 2027.

Y es que desde las denuncias formales por presuntos actos anticipados de campaña, hasta los videos en redes están predominando en los últimos días, habiendo asuntos dignos de analizarse, como los espectaculares y gastos dudosos en promoción, hasta acusaciones que resultan absurdas, eso sí, hechas desde el anonimato de las redes o promoviéndolas desde “medios de comunicación”.

¿Ejemplos? primero, el de Alma Hilda, quien si bien y evidentemente tiene la ciudad tapizada de espectaculares y folletos, en días pasados le sacaron un video para golpearla, ya que la diputada apareció en un video del comediante Adrián Marcelo, quien se la encontró en un partido de básquetbol allá en Estados Unidos, hecho que según la panista, ocurrió hace 4 años y ni al caso, y puede ser ya que ¿cómo pretenden golpear políticamente a alguien por viajar al vecino país? con los sueldazos de los diputados, hasta a la luna pudieran viajar, en fin.

Otro caso digno de mencionar es el de Anayeli Muñoz, quien fue crucificada en redes por asistir a un partido del Mundial y estar apoyando a la hoy campeona selección Española, cuando un par de meses antes reclamó a la conservadora ibérica Isabel Díaz Ayuso su reinvindicación de Hernán Cortés. Qué golpeteo más absurdo, la emecista criticó a una persona por su postura política, no por su nacionalidad. Es como si alguna persona opositora a López Obrador fuera atacada por visitar Tabasco o si algún crítico de Javier Milei no pudiera escuchar a Soda Stereo.

Y quizás Alma Hilda y Anayeli tengan mucho por dónde atacarlas, nada más habría que buscarle, pero hay mentes poco brillantes en la política que atacan por cualquier tontería y terminan haciendo el ridículo.