Aunque Aguascalientes continúa posicionándose como una de las entidades con menores índices de violencia letal en el país, las estadísticas emitidas por el INEGI reflejan una tendencia al alza en los últimos años. De acuerdo con los datos sobre defunciones por presunto homicidio por cada 100 mil habitantes, publicados este lunes 3 de agosto, la entidad cerró 2025 con una tasa de 10 casos, ligando dos años consecutivos en su punto más alto del periodo de registro que abarca de 2012 a 2025.
Entre 2012 y 2016, el estado mantuvo un periodo de notable estabilidad y baja incidencia, registrando tasas de entre 3 y 4 homicidios por cada 100 mil habitantes. Sin embargo, a partir de 2017 comenzó un incremento paulatino que llevó el indicador a 6 casos en 2017 y 2018, alcanzando un primer pico de 8 defunciones en 2019, para posteriormente estabilizarse moderadamente entre los 6 y 7 casos durante el periodo comprendido entre 2020 y 2022.
El repunte más reciente se consolidó a partir de 2023, cuando la tasa volvió a subir a 8 casos, hasta escalar a 10 defunciones por cada 100 mil habitantes en 2024 y sostenerse en la misma cifra durante 2025. Este comportamiento evidencia un incremento significativo en comparación con los registros de hace una década, duplicando con creces las cifras que el estado reportaba en sus años de mayor calma.
A pesar de este incremento local, el panorama comparativo ubica a Aguascalientes en una posición favorable a nivel federal. Con una tasa de 10 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2025, el estado se situó sustancialmente por debajo de la media nacional de 21 casos y muy distante de las entidades con mayor incidencia en el país, colocándose en el lugar 21 entre las 32 entidades federativas.















