Por unanimidad, el Congreso del Estado aprobó cambios en el Código Penal local, con el fin de tipificar como delito de corrupción de menores el permitir o inducir el uso de máquinas tragamonedas por parte de menores de 18 años, buscando prevenir la adicción al juego y proteger el desarrollo integral de la niñez frente a la proliferación de estos dispositivos en comercios locales.
Se trata de un dictamen acumulado producto de dos iniciativas, la primera formalizada por el diputado Emanuelle Sánchez Nájera, y la segunda tanto por éste como por el resto de las fuezas políticas y establece sanciones de 6 a 14 años de prisión para quienes induzcan, faciliten o permitan que un menor utilice dispositivos de apuesta electrónica, sumando multas de 200 a 500 días.
Las y los legisladores justifican la medida al resaltar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica al trastorno por juego como una adicción conductual. El documento advierte que las máquinas tragamonedas generan estímulos psicológicos de recompensa aleatoria que resultan altamente adictivos para los cerebros en desarrollo.














