Por Antonio Aguilar
Quedan 2 sesiones ordinarias para que la actual legislatura local en Aguascalientes concluya su segundo periodo del segundo año de ejercicio, es decir, les queda el periodo septiembre-diciembre, el marzo-junio, tres recesos y tan tan, se acabó lo que se vendía.
Y para consuelo de las y los legisladores locales, su productividad ha sido suficiente para desquitar el pago, ya que no se cansan de presumir las más de mil iniciativas presentadas de septiembre de 2024 a la fecha, un promedio de 500 por periodo. Suena bien, pero tampoco es para tanto, ya que proliferan los asuntos de relleno, temas que se quedarán en la congeladora y correcciones de redacción, que son muchísimas, además de presentar temas duplicados, cosa que pasa muy seguido.
Cabe recordar aquella reforma avalada hace algunas semanas para regular la venta de motocicletas, restringir su conducción por parte de menores de 18 años y otros asuntos, producto de 3 iniciativas presentadas por Humberto Montero, otra por Emanuelle Sánchez y una más por las bancadas PAN-PRI-PRD, luego andaban peleándose el crédito mediáticamente.
Otro ejemplo es la armonización de las reformas federales del llamado Plan B Electoral, iniciativa presentada en lo local por Emanuelle Sánchez Nájera, quien se madrugó bonito a Fernando Alférez con este asunto, lo cual no importó al morenista, porque también presentó su propia iniciativa exactamente en el mismo sentido.
Más recientemente, fue Rodrigo Cervantes Medina quien le fusiló la idea a sus compañeros Yaszú Muñoz y Rodrigo Mireles, quienes hace semanas propusieron restringir la licencia de conducir a deudores alimentarios, asunto también propuesto por el panista la semana pasada.
y como estos hay más ejemplos de asuntos que el final, en comisiones terminan sumándose a dictámenes acumulados, haciendo que dos, tres o hasta cuatro iniciativas se conviertan en un solo dictamen y de ahí la tan cacareada productividad termine diluida.















