Por Antonio Aguilar
La bronca interna del Instituto Estatal Electoral de Aguascalientes no es nada en comparación con lo que ocurre en el Instituto Nacional Electoral, ya que desde medidas absurdas, cambios de colores, enfrentamientos y demás situaciones, ponen en duda la certeza legal de los resultados en 2027.
Y es que no es para menos, será una elección gigante, ya que en Aguascalientes entre cargos federales y locales, tendremos 5 boletas, es decir, todos los cargos excepto Presidencia de la República, lo cual pone más en duda si al final todo saldrá bien.
Pero enfoquémonos en la oficina local del INE, que también está hecha un caos, ya que su labor ha tenido bajísimo perfil, no hay que olvidar el retraso que se registró hace unas semanas en la entrega de credenciales para votar, ya que usuarios debieron esperar más de un mes para recibir el documento supuestamente por problemas de insumos para la producción derivados del cambio de diseño del plástico.
Otra cosa, la Junta Local Ejecutiva ya lleva más de 8 meses sin titular en el área de Comunicación Social, lo que ha borrado de las planas de periódicos, noticieros y medios digitales la labor del organismo en Aguascalientes.
Y por si fuera poco, desde el Consejo General del INE andan ocupados pensando en cómo meter a las urnas boletas sin doblar, que nada más no avanzan en la designación de consejerías vacantes en prácticamente todo el país, pendiente que se agrava dado que el proceso electoral ya arrancó oficialmente.
Y el problema no es menor, ya que en Aguascalientes faltan 4 de las 6 consejerías, mismas que deben ser designadas antes del 30 de septiembre, fecha en que se instala el Consejo Local, y el problema se hace mayúsculo porque tampoco hay quién le entre ante estas ausencias, dado que el INE también tiene el pendiente de designar a la totalidad de las consejerías suplentes.
Ya veremos qué pasa y si se pone orden en el organismo electoral, ya que luego vienen las especulaciones, la falta de certeza, el caos y la inestabilidad.














