Las nuevas letras doradas, entre berrinches cumplidos y no cumplidos

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Por Antonio Aguilar

Este jueves se celebró sesión solemne en el Congreso del Estado para develar dos nuevos reconocimientos en el Muro de Honor: el compositor aguascalentense Alfonso Esparza Oteo, y la primera mujer en todo el país en candidatearse al gobierno de un estado, María del Rosario Alcalá, también de Aguascalientes.

Total que como siempre, la polémica estuvo presente pero no con estridencia como normalmente ocurre: las y los representantes de Morena no se presentaron a la sesión, luego de que se decidiera no aprovechar el momento y develar con letras doradas un reconocimiento a los pueblos originarios en la entidad, ante lo cual se dio el berrinche silencioso, reclamando la falta de reconocimiento y hasta discriminación en contra de este sector, ya que dejaron para luego tal develación, que asegura, ya estaba más que amarrada y a la mera hora se bajó. Cabe resaltar que al berrinche no se sumaron los ¿aliados? del Verde Ecologista, Trino Romo y Genny López.

El otro berrinche fue el que (dicen) que se aventó el panista Max Ramírez a fin de que de último momento se subiera a votación en la sesión de la semana pasada, el reconocimiento a Alfonso Esparza Oteo, que si bien nadie discute el merecido homenaje al compositor, al contrario, es de reclamar al Congreso que apenas lo haya hecho, el punto es (dicen, otra vez) que el documento al respecto estaba plagado de errores e inconsistencias y por eso se pretendía dejar para otro día, aunque después de la insistencia de Ramírez, o Milhouse, como el diputado jura que lo apodó el mismísimo Julión Álvarez, al final se logró su cometido.