Por Antonio Aguilar
Aunque los políticos piensen que sí, los informes de gobierno/actividades no son actos de campaña o en teoría no deberían de serlo, ya que tal parece que más que dar a conocer sus logros, personas diputadas, regidoras, senadoras, presidentas municipales, gobernadoras y la presidenta de México andan organizando mítines masivos como pretexto de sus respectivos informes, volviéndose pasarela de acarreo o servidores públicos que más a fuerza que de ganas van nada más a gritar y echar porras, en este formato que ya quedó más que rebasado y para servir a la rendición de cuentas no aporta ya absolutamente nada.
Para muestra Claudia Sheinbaum, quien parece que anda en campaña con su gira para presentar su segundo informe a la ciudadanía, evento que sólo pretende medir fuerzas mediante el aplausómetro y abucheómetro, donde tal y como lo vimos en Aguascalientes el pasado viernes, sólo sirvió como competencia entre el acarreo guinda, que de todo el estado trajo asistentes al evento y del lado azul, parecía baile del servidor público, ya que gran parte de las nóminas del estado, el municipio capital y otros emanados de Acción Nacional y aliados fueron voluntariamente (ajá) a contrarrestar los ya previstos abucheos contra los azules.
Y prueba de lo anterior, es que muchas de las y los asistentes, nada más pasaron lista, se tomaron la foto de “evidencia” y se retiraron del lugar en pleno discurso de la mandataria nacional. Aunque eso sí, quienes llegaron en camiones se tuvieron que aguantar, si no cómo regresaban.
¿Pero qué necesidad? ¿Cuál es el afán de las y los políticos por juntar un foro con miles de personas que no van por su propia voluntad? habiendo esquemas novedosos y con mayor penetración social para realizar un informe de actividades, pudiendo hacer inclusive eventos pregrabados, transmitidos por medios tradicionales y redes sociales donde el mensaje llega más claro, preciso y contundente a las y los gobernados y de paso hay que decirlo, un formato menos costoso, porque andar haciendo eventos masivos en la Velaria, la Plaza de Toros y hasta el Teatro Aguascalientes barato no ha de ser.
Pero no, quizás a quienes nos gobiernan no les interesa eso, sólo quieren “mostrar músculo” con aplausos artificiales producto del acarreo y la peregrinación de funcionarios de primer nivel que nomás van a quedar bien.















