Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– En un escenario político donde el Gobierno Federal ha mantenido un control estadístico casi absoluto sobre los estados, Aguascalientes se ha convertido en el primer y único bastión que desafía la tendencia nacional.
Subrayando que tras casi año y medio de dominio ininterrumpido en la aprobación popular por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, según los datos de febrero de 2026 de Consulta Mitofsky, la mandataria de la entidad, Teresa Jiménez Esquivel, logró lo que ningún otro mandatario, hombre o mujer, ha podido en 16 meses, que es superar en aprobación directa a la mandataria federal en su propio territorio.
De acuerdo al estudio el rebase, aunque numéricamente ajustado por menos de un punto porcentual, representa un golpe de autoridad política significativo, toda vez que contrasta con que en el resto del país la figura presidencial suele opacar las gestiones locales, con brechas que llegan a ser humillantes de hasta 37 puntos en contra de otros gobernadores, mientras que en Aguascalientes la percepción ciudadana ha comenzado a priorizar los resultados estatales.
La relevancia de este dato radica en que Aguascalientes no figura entre los estados donde la presidenta es peor evaluada, lo que demuestra que el avance de Jiménez Esquivel no es producto de un rechazo a la Federación, sino de un mérito propio en la construcción de confianza local.
Resaltando que con un 57.2% de respaldo, la gobernadora hidrocálida no solo lidera la aprobación en su estado, sino que encabeza un bloque de gobernadoras que se ha vuelto el rostro de la estabilidad administrativa en el país; de modo que en un México donde la mayoría de los gobernadores navegan a la sombra de los números presidenciales, Aguascalientes se erige como la excepción a la regla.












