Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– El presidente municipal de Aguascalientes, Leonardo Montañez Castro, confirmó que el proyecto para rescatar y proteger La Pona se encuentra en una etapa decisiva, luego de que el Ayuntamiento ya cuenta con avalúos, estudios técnicos y levantamientos necesarios para concretar la adquisición de los terrenos.
El alcalde panista confirmó que la operación podría superar los 100 millones de pesos, aunque aclaró que el monto final dependerá de las negociaciones y de la aprobación que emita el Cabildo en los próximos días; detallando en este tenor: “Ya contamos prácticamente con toda la información que se requiere”, ello al adelantar que el gobierno municipal espera concretar pronto uno de los proyectos ambientales más importantes para la capital.
Según comentó a los medios de comunicación la propuesta contempla consolidar cerca de 40 hectáreas como área natural de conservación, convirtiendo a La Pona en un gran bosque urbano destinado a la protección ecológica, la recreación y la infiltración de agua pluvial.
Vale mencionar que actualmente, el municipio ya posee alrededor de siete hectáreas dentro del polígono, por lo que la compra del resto permitiría proteger integralmente una de las zonas verdes más emblemáticas de Aguascalientes; por lo que el alcalde destacó que, una vez concretada la adquisición, el siguiente paso será impulsar un decreto para convertir el área en zona natural protegida y desarrollar un plan integral de manejo ambiental.
Para lo anterior indicó que la Secretaría de Medio Ambiente municipal ya trabaja en la elaboración de presupuestos relacionados con vigilancia, mantenimiento, equipamiento y contratación de guardabosques que permitan garantizar el cuidado permanente del espacio.
Montañez Castro también adelantó que buscarán integrar a universidades, especialistas y asociaciones ambientalistas en el desarrollo del proyecto, con el objetivo de convertir La Pona en un referente de conservación urbana y sustentabilidad para las futuras generaciones; pues durante años, colectivos ciudadanos y ambientalistas han insistido en proteger esta zona ante el avance urbano, al considerarla uno de los principales pulmones verdes de la ciudad y un espacio clave para la captación de agua y el equilibrio ambiental.












