El conflicto estéril Sheinbaum-Feinmann

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Por Antonio Aguilar

El periodista argentino Eduardo Feinmann metió la pata y eso es indefendible, y por mucho que sea amigo de Ricardo Salinas Pliego ni los porristas del empresario mexicano podrían defender los dichos del sudamenricano de que “detesta a los mexicanos”, estuvo mal y ya, no hay justificación y al decir que los envidiamos en todo, y no solamente en el fútbol, mata de antemano sus disculpas, donde afirmó que hablaba exclusivamente del deporte.

El punto es que este asunto no daba para más o no merecía trascender más allá de lo farandulero, sin embargo, al mero estilo Andrés Manuel, la presidenta Claudia Sheinbaum se subió al tren del debate y se puso al nivel del personaje argentino, ¿pero qué necesidad?, le hubiera dejado eso a Damián Alcazar o a Epigmenio Ibarra.

Y es que en algo Feinmann sí tenía razón, ¿para qué darle tanta importancia a un simple periodista? ¿o el afán presidencial contra éste se elevó debido a su relación con Salinas Pliego? Nada más falta que la presidenta se una a la funa contra Pedrito Sola por manifestar su deseo de envenenar perritos, que si bien sus dichos también son condenables, curioso sería una funa presidencial contra el conductor nada más por ser empleado del villano favorito evasor fiscal de la 4T. Pero ya mejor dejamos de especular.