El chapulineo y la simulación de las cuotas en las alianzas

Comparte en:

Por Antonio Aguilar

Diría que nos sorprendió que el Verde Ecologista anunciara la adhesión a sus filas del Morenista Trino Romo, pero no es verdad, nada nos sorprende, ya que eso de andar brincando entre colores aliados no es nada nuevo y solamente es mera simulación para acomodar perfiles de cara a ciertas candidaturas y cuotas.

Basta recordar que fue el propio guró cósmico, padre espacial, padrino político y mentor de Trino Romo, el mismísimo Arturo Ávila, quien se agandalló la cuota del Partido Verde por el Distrito I federal en la pasada elección, anunciando con bombo y platillo que se unía a las filas ecologistas, al final puro cuento.

Otro caso es el del chapulín mayor, amo y señor del reino de Asientos y Villa Juárez, González Mota, quien en sus tiempos dentro de la 4T, su segunda vez como diputado la logró por el PT, para pronto cambiarse a Morena.

Más chapulineo simulado, fue el de el ahora dirigente local del PAN, Javier Luéveno Núñez, quien fue postulado para diputado Federal por el PRD allá en 2018, cuando era (y sigue siendo) más panista de tu tía la católica.

Lo mismo ocurrió con la ex diputada local Nancy Macías Pacheco, que como las aguas del Chavo del 8, era panista, pero fue postulada en una cuota del PRD, para luego cambiarse a Movimiento Ciudadano y luego regresar a su terruño azul.

Y más recientemente (otra vez) González Mota y Heriberto Gallegos que si bien no tenían militancia con ningún partido, sí mantienen una fuerte simpatía con Acción Nacional, aunque fueron postulados por el PRD (qué quemón para el Sol Azteca). Y qué decir del Caso Alma Hilda, recordando que se agandalló una candidatura que era del PRD para convertirse en diputada.

En lo nacional hay otros ejemplos, como el de Gerardo Fernández Noroña, quien de plano mandó a volar al PT y se hizo morenista al 100%, aunque aquí más que por simulación, fue por mera conveniencia, ya que la marca Morena vende más que la del PT, si es que el PT vende algo.