Madres de menores detenidos claman por justicia, piden revisar pruebas

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Frida Fonseca Quezada
Aguascalientes, Ags.– Desde la Plaza de la Patria acompañadas por amigos y familiares las madres de Rafael Moreno Padilla, de 16 años, e Iñaki García Gómez, de 17, hicieron un llamado a las autoridades para revisar a fondo el caso que mantiene a ambos adolescentes privados de su libertad por acusaciones de robo calificado con violencia; asegurando que no buscan proteger conductas indebidas, sino un proceso justo para sus hijos.
La mañana de este lunes Cristina Padilla de la Cruz y Daisy Alejandra García Gómez se manifestaron en el centro capitalino, quienes ante los medios de comunicación externaron: “Lo único que queremos es que revisen las pruebas reales y que nos escuchen. Sentimos que nuestra versión no cuenta”.
Ante comunicadores sostuvieron que sus hijos no son delincuentes y que la versión que ha prevalecido en la investigación no refleja lo ocurrido la madrugada del 10 de mayo, de ahí que pidieron que se valoren todas las pruebas disponibles y que se escuche también a las familias de los jóvenes detenidos.
Las madres de familia revelaron que los hechos tuvieron origen en un conflicto entre adolescentes que se conocían desde la escuela y que arrastraban diferencias personales relacionadas con una joven; y al reconocer que hubo una pelea, subrayando que no la justifican, rechazaron categóricamente que se haya tratado de un asalto o de un robo con violencia, como se señala en la investigación.
Según su relato, el encuentro entre los jóvenes fue acordado previamente y existen registros telefónicos, mensajes y otros elementos que, aseguran, respaldan esa versión, denunciando que dichas evidencias no han sido tomadas en cuenta con la misma consideración que las pruebas aportadas por la parte acusadora.
Las familias relataron que nunca recibieron un citatorio previo y que los operativos se realizaron con un amplio despliegue policial, detallando que en el caso de Rafael agentes llegaron a un domicilio familiar para ejecutar la detención, mientras que Iñaki fue interceptado al salir de clases en su plantel educativo.
Otro de los puntos que cuestionan es la supuesta presencia de escoltas que acompañaban a algunos de los jóvenes involucrados en la riña, pues de acuerdo con su versión, existen fotografías y otros elementos que forman parte de la evidencia que han entregado a sus abogados y que consideran relevantes para esclarecer lo ocurrido.
Las familias manifestaron además su preocupación por lo que consideran un trato desigual dentro del proceso y por la posibilidad de que existan influencias externas que estén afectando las decisiones judiciales; de ahí que solicitaron la intervención de autoridades estatales y organismos defensores de derechos humanos para garantizar que el caso se analice con imparcialidad.
Mientras avanzan las audiencias y los recursos legales promovidos por la defensa, las madres aseguran que continuarán luchando por la libertad de sus hijos y por una revisión exhaustiva de los hechos, reconociendo que: “No estamos diciendo que estuvo bien lo que pasó. Lo que pedimos es justicia, que se investigue todo y que no se condene a nuestros hijos sin tomar en cuenta todas las pruebas”.